Superman: Arriba en el Cielo. Cómo entender al Hombre de Acero / Reseña SIN SPOILERS

 Hay quienes dicen que el medio del cómic está de capa caída, que ya no se hacen historias como antes y que todo se va a pique. Que el cómic, especialmente DC, tiene los días contados y se está destruyendo a sí mismo a base de mejunjes, sinsentidos y falta de interés. Quizá lleven cierta razón, no hay más que ver historias como Death Metal y el resto de estragos que está causando Scott Snyder en el Universo DC, pero cómics como el que hoy traigo al blog corroboran que, como diría nuestro heroico campeón, todavía hay esperanza. 

Hablo, por supuesto, de Superman: Arriba en el Cielo. Historia del premiado Tom King con Andy Kubert a los lápices, un trabajo autoconclusivo y fuera de continuidad, cosas que, sumadas al amor a Superman que rezuma, la convierten en una de las mejores historias de los últimos años de DC. 

Qué portada, ¿eh?

Si tuviera que definir con pocas palabras esta historia, diría que es un canto de amor a Superman. Está claro que Tom King no solo ama sino que también entiende a la perfección al personaje, es consciente de lo desvirtuado que ha sido en los últimos años, en tantas de sus encarnaciones recientes, y ha pretendido plasmar su auténtico significado en las casi doscientas páginas que dura esta historia. Lo cierto es que lo consigue con creces, pues, a pesar de colocar al Hombre de Acero en tantas y ten diferentes situaciones, enfrentándolo a villanos, aliados y dilemas morales, la esencia de este gran héroe está presente en cada viñeta. 

A conseguir este efecto ayuda Andy Kubert, que hace un gran trabajo en el apartado artístico de la obra. Sin llegar al nivel que nos tienen acostumbrados Ivan Reis o Gary Frank, sabe cómo plasmar a un Superman repleto de luz y energía en tan diferentes ambientaciones, demostrando una versatilidad ejemplar. De hecho, logra convertir en iconos instantáneos muchas de las páginas, dado que abundan las splash-pages repletas de acción y emoción. Desde luego, su capacidad para retratar los sentimientos de los personajes es uno de los factores más notables, dado que el cómic no sería lo mismo sin esa expresividad artística, con una cantidad de detalles que no pasa por alto al ojo del lector. 


El enfrentamiento contra Mighto recuerda al mítico combate contra Mohammed Ali

Y, como antes he dicho, no hay nada más importante en esta historia que el sentimiento. Venimos de unos años complicados para el Hombre de Acero, siendo nuestro héroe retratado como todo lo contrario a lo que siempre hemos amado: un superhombre de ceño permanentemente fruncido, ojos inyectados en visión calorífica y sin calzones, porque eso es “para niños”. La excelente serie de Superman y Lois, de actual emisión, está ayudando a mitigar ligeramente esa percepción, entregándonos una representación del personaje fiel a sus principios clásicos pero adecuada a los tiempos que corren, pero historias como esta nos recuerdan que el héroe al que siempre hemos admirado sigue presente, y lo estará durante mucho tiempo.

Para continuar, debemos contextualizar un poco la historia. Esta nos cuenta cómo, durante una invasión extraterrestre a la Tierra, un misterioso enemigo rapta a una niña huérfana. Con esto, el villano en las sombras pretende establecer un dilema moral en la mente de Superman: ¿merece la pena partir al cosmos en busca de una única persona sabiendo que dejará atrás a toda la humanidad? 

Aunque quien conozca mínimamente a este bonachón de Kansas ya sabrá con certeza la repuesta. 

Como es habitual en las historias de Tom King, la narración da continuos saltos temporales. En algunos momentos no sabemos si a pasado o a futuro, pero, igualmente, el guionista se vale de ello para contar leyendas del Hombre de Acero dentro y fuera del contexto de la trama. Esto nos ayuda a conocer mejor la esencia del héroe, para el que el corazón siempre está por delante de todo lo demás. Su filosofía positivista (“No soy un mentiroso, solo un optimista”) llena la historia de mensajes de esperanza, como suele ser habitual en las mejores historias de Superman.

La carrera de Superman y Flash es otro de los grandes puntos del cómic

Además, Tom King juega virtuosamente con todo el cosmos de DC, sus personajes, mundos y mitología. Héroes como Flash, Wonder Woman o Batman juegan su papel dentro de la historia, así como villanos como Lex Luthor, y los habituales secundarios del héroe: Lois Lane, Perry White, etc. Sin embargo, no olvida crear a partir de su propia imaginería e introducir nuevos e interesantes personajes dentro de imaginativos mundos que enriquecen no solo la propia historia sino todo lo que conocemos y amamos del Universo DC.

Pero, a pesar de todos los monstruos del espacio y poderosos villanos cósmicos que aparecen, es una simple niña humana quien destaca sobre todos los demás. Más que Superman, la pequeña Alice es la protagonista de la historia. Ella, como una representación del lector dentro de la historia, es el hilo conductor y principal motor de acción del Hombre de Acero. A través de recuerdos y ensoñaciones nos introducimos en su mente infantil, que, infundida de esperanza por su héroe favorito, nos demuestra por qué Superman es tan importante en los tiempos que corren y para tantas personas. 

Aunque, como el propio Clark Kent dice, son ellos mismos quien dan ejemplo a Superman. 

Una sola página hasta para captar la dinámica entre Batman y Superman

Definitivamente, Superman: Arriba en el Cielo es una historia que ningún amante de este héroe puede perderse. Incluso quienes no lo son o tienen prejuicios contra él deberían darle una oportunidad, porque estoy convencido de que les sorprenderá. King y Kubert calan al Hombre de Acero con cada línea de diálogo y cada viñeta, con espacio para dar esperanza y optimismo pero sin perder la épica, la energía o el sentimiento de actualidad. Este cómic nos demuestra el valor del hombre sobre el súper, por qué Clark Kent es tan importante para Superman y la visión del mundo y la humanidad para el Hombre del Mañana. Si tan solo todas las historias del personaje estuvieran escritas con un mínimo del cariño que este cómic rezuma, desde luego no se tendría tan mala percepción de lo que DC hace a día de hoy. 

Las buenas historias siguen aquí, al pie del cañón, solo hay que saber valorarlas. 

Comentarios

Los más leídos