Ahsoka Tano por primera vez en acción real - ¿Cumplió con las expectativas? / Spoilers de El Mandaloriano 2x5

 He aquí el primer artículo de los que espero que sean multitud, siendo esta mi primera incursión en algo del estilo. Pero lo importante no es eso, sino el tema que nos concierne: Ahsoka Tano, mi personaje favorito de la inmortal Star Wars y, probablemente, uno de mis preferidos de la ficción general. Vamos al grano, pues no es poco todo lo que debe comentarse.

La primera aparición del personaje en el episodio, sin duda emocionante.

Como amante del personaje desde su aparición en la serie de animación The Clone Wars he de admitir que, cuando vi a aquella sombra desplegar los sables blanco, se me saltó una lagrimilla. La primera escena del episodio, con la togruta abatiendo uno por uno a los soldados de la Magistrada, es oro puro. Filoni nos presenta a una Ahsoka veloz, dinámica y letal, justo como en la serie de animación donde se nos presentó. Parece que ni los años ni la acción real le hayan pasado factura.
Y es entonces cuando se retira la capucha que vemos con claridad su aspecto. Lo primero en lo que cualquiera que haya visto la serie de Rebels se fijaría es en cómo los lekkus y montrales, característicos de su raza, han perdido el tamaño que adquirieron durante los años del Imperio. Esto, como se ha revelado recientemente, se debe a ciertos problemas de movilidad y audición, cosa que obligó a su reducción para que la actriz Rosario Dawson pudiera manejarse con mayor facilidad. Ya vimos a otra togruta, la Maestra Jedi Shaak Ti, portar las pronunciadas protuberancias adultas de la raza, pero con la diferencia de que, en sus escasas apariciones en las precuelas, apenas tuvo escenas de acción. No la vemos empuñar el sable más que en la Batalla de Geonosis de Episodio II, y seguramente con ese CGI que caracteriza a la trilogía. Ya me entendéis.
Pero bueno, haciendo a un lado está pequeña problemática, Rosario Dawson encarna a una Ahsoka más que correcta, con un icónico aspecto más similar al de las últimas temporadas de The Clone Wars que el de Rebels. Sea como sea, nos encanta verla en todo su esplendor.


Ahsoka y Baby Yoda (Grogu) juntos son amor.

La siguiente aparición es, sin duda, mi favorita del episodio. Primero tenemos una breve pelea entre nuestro Mandaloriano preferido y la togruta, con referencias tanto a Jango Fett como a su hijo Boba en los movimientos de Din Djarin. Cómo consiguen condensar tanto en tan poco es algo que me fascina. Es para hacerles la ola.
Pero no es hasta que los dos guerreros hacen las paces que comienza lo bueno. Es entonces cuando Ahsoka medita junto al apodado por todos Baby Yoda y se nos revela que su auténtico nombre es Grogu, aunque, para ser sincero, dudo que este se vaya a usar estando tan arraigado el otro. Tendremos que acostumbrarnos.
Además del nombre descubrimos que estuvo en Coruscant durante las Guerras Clon, pero que fue raptado durante la Orden 66 y todo se vuelve difuso entonces. Es posible que el crío conociera al Maestro Yoda, a Obi-Wan o incluso a Anakin, a quien la propia Ahsoka hace una emotiva mención. Ay, cuántas veces habré visto ya ese momento que sigo emocionándome. “He visto lo que esos sentimientos hacen a un Caballero Jedi entrenado, al mejor de nosotros”. Con eso lo dice todo.


El momento de la revelación que sí que nadie esperaba.


Y ahora es cuando viene la auténtica acción. Mandaloriano y Jedi Gris (esto no se desarrolla por razones obvias: no confundir al espectador ocasional a quien llevan semanas diciéndole que Ahsoka es una Jedi) se unen para derrocar a la tiránica Magistrada Morgan Elsbeth y sus tropas. Tenemos una buena batalla en la oscuridad entre los héroes y esos droides con el logo de la Séptima Flota, cosa que casi nadie advirtió y que comentaremos luego. Estos soldados robóticos recuerdan a los vistos en los videojuegos de la Antigua República, en especial a HK-47, el súbdito mecánico de Darth Revan.
En la batalla, aderezada con una espectacular banda sonora en la que destacan las notas de Ahsoka, tenemos por una parte el toque western inherente de Mando y el estilo oriental, puro Kurosawa, de la mano de la togruta. Quizá el duelo de esta última contra la lanza de beskar de la Magistrada no sea gran cosa, sobre todo viniendo de alguien que ha enfrentado a Maul y a Vader y salido impune, pero nuestra Jedi Gris ya tiene una edad. Además, quien interpreta a su oponente es nadie más y nadie menos que la ahijada de Bruce Lee, así que no estamos ante cualquiera.
Ahora en serio, no se puede olvidar que Dave Filoni es un novicio en el campo de la acción real (él mismo ha declarado que es incapaz de visualizar una escena sin plasmarla en un dibujo) y sus carencias fuera de la animación no son baladíes. Sin embargo, podemos tener claro que va a mejorar con el paso de los episodios. Quienes lo seguimos desde la animación sabemos que, desde luego, sabe hacerlo.
Igualmente, la togruta, como era de esperar, acaba ganando y es entonces cuando se nos revela lo realmente sorprendente: la Magistrada trabaja para el Gran Almirante Thrawn, que parece haber vuelto a la acción después de la conclusión de Rebels. Esto da a entender, al menos en mi opinión, que el episodio ocurre justo antes del epílogo de la serie de animación, cuando Ahsoka, enfundada en un manto albo, va en busca de Sabine Wren para encontrar a Thrawn y a Ezra. Y esto se le queda grande incluso al Mandaloriano, así que, como muchos han comentado, este episodio resulta ser el tráiler más largo jamás visto. Yo al menos estoy esperando esa Rebels 2 con ansias.


¿Quién no está deseando ver de nuevo a este desgraciado?


Total, que Ahsoka llega a la conclusión de que no puede entrenar a Grogu y que en su lugar ha de ir hasta el Templo de Tython, planeta de origen de los Jedi en el antiguo Universo Expandido, para decidir su destino y ser localizado por otros usuarios de la Fuerza. ¿Acudirá el mismísimo Luke Skywalker? ¿Cal Kestis? ¿El ya comentado Ezra Bridger y su tirachinas láser? Quizá sea simplemente el Moff Guideon, pero lo que está claro es que nos dejará con la boca abierta.
Sinceramente, aunque el episodio tenga sus puntuales carencias, no tengo nada malo que sacarle. Filoni cumple con unas expectativas altísimas (incluso las supera, diría yo) y deja todos los platos servidos. Nos esperan grandes historias tanto por parte de Mando y Grogu (sigue haciéndoseme raro decirlo) como de Ahsoka Tano. Después de todo lo visto, tengo fe ciega en lo que quiera que vayan a hacer con los personajes.
Mientras tanto, esperaremos mordiéndonos las uñas.

  

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