Eternos. Grandeza y valentía / Reseña CON SPOILERS
Después de un aluvión de incomprensibles críticas negativas, nadie confiaba en lo que pudiera salir de Eternos, la última película del Universo Cinematográfico de Marvel. Había una desconfianza general, cierto pesimismo por unas terribles reseñas sin precedentes, que eclipsaban incluso a películas como Iron Man 3 o Thor: El Mundo Oscuro, de las peor consideradas del UCM. Sin embargo, y a pesar de este inédito arranque, Eternos ha acabado sorprendiendo al público por su frescura, innovación y, sobre todo, su grandeza.
Todos los pósters de la película son estupendos
Desde luego, Eternos no es una película de Marvel Studios al uso. Esto podíamos intuirlo desde que Chloe Zhao, la ganadora del Óscar, fue elegida para dirigir la película. Su estilo pausado e intimista era lo último que podíamos esperar ver en el UCM, algo en las antípodas de lo que conocemos dentro del género de superhéroes en la actualidad, pero lo cierto es que hace un trabajo soberbio. En general, todo el apartado de dirección y audiovisual de la película está entre lo mejor que se puede ver recientemente. La banda sonora es todo un espectáculo de desbordante épica, y la imagen sobrecoge por la grandeza de sus escenarios, planos que engrandecen a dioses y héroes y paisajes que te llevan desde lo mundano hasta lo divino. Desde luego, hay intenciones artísticas en esta película que son prácticamente inéditas dentro de Marvel.
Todo eso por no hablar de los personajes, a mi parecer el punto fuerte de la película. Tenían la difícil labor de introducir a diez personajes desconocidos por el gran público en una sola película, además de desarrollarlos y darles un trasfondo. Uno podría esperar que la mayoría quedara eclipsada por unos pocos, pero lo cierto es que todos tienen sus momentos para destacar. Si me tengo que quedar con dos, no tengo dudas: Druig y Sersi. El primero es tal como en los cómics, un mentalista manipulador que discrepa de la opinión de los demás y quiere hacer las cosas de una forma más drástica, aunque tal vez con menor malicia que su contraparte gráfica; por otro lado, Sersi encarna todos los valores de la heroína compasiva y humana que, a pesar de albergar el poder de una diosa, tiene los pies en la tierra. Su trama es de las más interesantes y tiene un potencial tremendo a explorar en próximos proyectos. No descarto que acabemos viéndola en los Vengadores, tal como en los cómics. De hecho, quien haya leído la última etapa escrita por Jason Aaron recordará el nuevo hogar de los Héroes más Poderosos de la Tierra: un Celestial muerto. Sersi es la artífice de haber acabado con un Celestial que ahora yace en la Tierra, así que no es descartable que veamos una adaptación de este concepto.
Y qué decir de Ikaris, nuestro nuevo Superman
Igualmente, el resto de Eternos está estupendo. Desde Ikaris, un personaje de doble moral que va más allá del estereotipo moderno del superhombre, hasta Thena, cuya interpretación por parte de la soberbia Angelina Jolie se roba la película, pasando por Makkari, un personaje visualmente espectacular, hasta Phastos y su conflicto con la humanidad. Tal vez se me quede por detrás Ajak, a pesar de que me encanta Salma Hayek como actriz, pero no tiene el metraje ni el peso suficientes para destacar.
Eso por no hablar del villano, Kro, líder de los Desviantes, que pasa sin pena ni gloria a pesar de tener unas motivaciones interesantes. De hecho, todo el conflicto de los Desviantes, a pesar de ofrecer un interesante punto de acción, se queda algo tibio. Espero que podamos seguir explorándolo a futuro, que se presenten más de estos monstruosos seres y podamos conocer su faceta más humana, algo básico de los cómics.
Más allá de estas dos razas cabe destacar un par de personajes. Por un lado tenemos a Dane Whitman, a quien todo el mundo esperaba ver como el Caballero Negro y permanece únicamente como un humano más. Sin embargo, con sus breves apariciones demuestra bastante carisma y un interesante toque de historiador. Por otro lado, no puedo olvidar mencionar a Arishem el Juez, el auténtico villano en las sombras y artífice de todos los sucesos de la película. Sus apariciones son siempre sobrecogedoras, las justas para que la fórmula no se gaste, y el aura de misterio que envuelve a su raza es uno de los puntos fuertes de su trama, engrandeciendo a los Celestiales como las poderosas deidades que son. Han abierto un melón tremendo con la introducción de estos seres, y está claro que volveremos a verlos más pronto que tarde.
Cualquier día de estos viene Arishem a juzgarnos
A nivel guion, la película es bastante interesante e innovadora respecto a otros contenidos de Marvel. Se atreve a dar algo más que una simple película de acción, buscando más la reflexión que el entretenimiento. Plantea dilemas filosóficos como el valor de la vida humana o la delgada línea entre la benevolencia y malevolencia de nuestra especie, situando a los dioses entre los hombres de forma efectiva. Cuenta además con bastantes giros curiosos, como lo que ocurre entre Ikaris y Ajak o la revelación que Sersi descubre, conflictos que otorgan mayor profundidad a los protagonistas. Cosas criticadas como los saltos en el tiempo están, bajo mi parecer, bien tratados, y nos sirven para conocer mejor a estos personajes y su evolución conforme los siglos. Como he mencionado antes, si hay algo que podemos achacarle al guion es el tema del villano. Por lo demás, está bastante mejor trabajado de lo que solemos ver.
Como adaptación tampoco defrauda, pues, a pesar de obviar y simplificar algunos conceptos, toma lo necesario de los cómics y lo moldea a su favor. Conceptos como la ingeniería genética de los Celestiales o la Unimente recuerdan a las primeras historias de Jack Kirby con estos personajes, y también tenemos reminiscencias de la etapa de Neil Gaiman. Todo ello por no hablar del tratamiento histórico, bastante interesante para quien conozca algo acerca de culturas ancestrales. En concreto, como fanático de la epopeya de Gilgamesh y todo lo que gira en torno a Sumeria y Mesopotamia, salí bastante contento.
Y, como ya es costumbre, me interesa abordar desde mi punto de vista algo más que la calidad y potencial de la película: la recepción del público. Es bien sabido por la mayoría lo que ha ocurrido con la crítica, cómo se la ha masacrado y tachado incluso por algunos de la peor película de Marvel Studios. Hay ciertas críticas que pueden llegar a entenderse, y gente que no haya logrado conectar con el mundo cósmico y milenario que se nos plantea, pero hay cosas que no pueden permitirse. Cabe destacar que esta película cuenta con la inclusión del primer superhéroe homosexual, el Eterno Phastos, además de un beso con su pareja. Esto, sumado a la gran diversidad del elenco, ha provocado la censura de la película en varios países, y parece ser que también el odio generalizado de muchos espectadores. Es lamentable que esto ocurra tan intensamente a día de hoy, sobre todo cuando la película presenta relaciones naturales y bien desarrolladas, pero hay gente que simplemente no va a aceptar que esto ocurra cada vez a mayor escala. Se llama odio y no tiene otra explicación.


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